Hiroo Onoda, el soldado japonés que se negó a rendirse

Junto a los ataques de los pilotos kamikaze, las cargas suicidas de la infantería al grito de “¡Banzai!” y el oficial que realiza el harakiri con su espada, el arquetipo popular del combatiente japonés de la II Guerra Mundial es el soldado que se niega a aceptar la rendición y la derrota y continúa su lucha emboscado en la selva de una isla perdida.

 

Anuncios